Sarajevo
Donde Oriente y Occidente se encuentran en una misma calle
Una capital hecha de capas
Sarajevo concentra siglos de historia en un valle estrecho entre montañas. Minaretes otomanos, fachadas austrohúngaras, edificios yugoslavos y una escena contemporánea conviven a pocos pasos.
Es una ciudad para recorrer despacio: tomar café bosnio en Baščaršija, seguir el Miljacka, entrar en patios, mercados y templos, y entender cómo distintas culturas han dejado huella en la capital de Bosnia y Herzegovina.
Qué ver en Sarajevo
Baščaršija y Sebilj
El corazón otomano de Sarajevo: calles de artesanos, cafés, mezquitas y el emblemático Sebilj.
Puente Latino
Uno de los lugares históricos más conocidos de la ciudad, junto al río Miljacka y el museo del atentado de 1914.
Vijećnica
El antiguo ayuntamiento, a orillas del Miljacka, es uno de los grandes iconos de la etapa austrohúngara de Sarajevo.
Una ciudad marcada por la historia
Sarajevo fue escenario de acontecimientos decisivos del siglo XX y sufrió un largo asedio durante la guerra de Bosnia. Hoy la ciudad no se explica solo por ese pasado: también destaca por su vida cultural, sus cafés, su gastronomía y una fuerte identidad local.
Visitarla con contexto ayuda a entender mejor Bosnia y Herzegovina, pero también a descubrir una capital viva, creativa y sorprendentemente cercana.
Sarajevo más allá del centro
Cuando tengas más tiempo, sube a la Žuta Tabija para ver la ciudad desde las colinas, recorre el Trebević y su antiguo trazado de bobsleigh, o acércate a Vrelo Bosne, uno de los espacios naturales más populares junto a Sarajevo.
También merece la pena reservar tiempo para probar ćevapi, burek, dolma y café bosnio en locales tradicionales.
